Treinta años tenía de Enricostro.
Treinta años tenía y el tiempo se le escapó. Se le ha ido la vida sin encontrar un amor. Ella vive sola y sin nada que hacer. Se les pasaban las horas pensando cómo sería él. Una mañana despierta solo pensando en él. Seguro que tuvo un sueño y este sería el. Cavis baja, sale caminando, solo pensando en él. Que de pronto tropezó y casi se cae al suelo. este la agarra de la mano ella lo mira a el. Y el corazón se le sale. Más temblando por su querer. Él no la quiere soltar, pues se enamoró de ella. Para toda la eternidad. Hoy viven bellos momentos de amor y felicidad. Enrique Niero Rubio. Derechos reservados de autor.


