**Amor perdido en ;Palabras sueltas.
Te conozco.
Y sabiendo que en tu corazón,
Viven nuestros sentimientos.
Arañas tu sentir.
Para vivir en mi universo;
Pateas con dureza.
Así como golpeas.
Un amor en soledad.
Para vivir la felicidad completa,
Y aplastas a los malos espíritus.
Para proteger un amor verdadero,
Atropellas, para un nuevo renacer.
Matas las arañas del olvido.
Para limpiar un sentimiento desconocido.
Escupes el veneno.
De esa sinrazón,
Por conservar un amor prohibido;
Señalas las rosas de tu jardín.
que cubrirá tu ramo de ilusión...
¡Muerdes la medianoche!
Para proteger un nuevo día,
¡Qué provocas! Cantares de ilusiones,
deseadas, y saludas al destino,
Según tú, enseñándole un buen camino,
Y finges ese sentimiento.
Para engañar al destino...
Tomas el pelo a la desesperanza.
Y juegas con los sentimientos.
Amargos de tu corazón,
¿Qué llora ese sin sentir?
Mas no cambias.
Los sueños amargos, del pasado.
No entiendes...
Que ese dolor fingido,
Al final, es dolor verdadero.
No aprendes que la vida se va.
Y es por un sentimiento fallido.
Mas no perdonas.
Como la vida no perdona,
Los juegos prohibidos...
Mas no amas,
Lo que siempre has querido.
Y ahora ya no me quieres tú...
El corazón que rodeándote de infieles,
Sentimientos desconocidos;
Siempre arañas.
Las vivencias
de aquel amor perdido,
Y jamás sonríes.
a esos besos de amigo,
que rodeándote de flores,
Nunca acaricias a ese destino.
Que sin quererlo, mi cielo,
Simplemente es,
El destino que tú has escogido...
Y ahora cambias de opinión.
Enterrándolo en el camino.
¡Estrategia de un corazón!
¡Que ya fue malherido!
Pero tú sabes por qué se rompen.
Los sueños de amigos.
Más siempre serás perdedora.
De los amores queridos,
Tú, siempre en los deseos del amigo;
¡Más siempre ella!
Será la razón de este destino.
Y siempre te quedarán.
Los llantos de tu destino...
¡Siempre tú! Amada mía,
Por los sueños que vivimos,
Siempre, amigo, seré.
En esta vida,
Y en los deseos compartidos,
Enemigos del tiempo,
que nos roba ese brío;
Te conozco, más amigo,
Tú eres el tiempo, que en este loco mundo...
Nos deshaces de lo vivido.
Y sé de este destierro.
de errores que he vivido,
Tu maldad no tiene precio.
Por cuánto dolor he vivido,
Tu indiferencia es el precio.
de ese amor tan querido,
Tu envidia
¡Y de tu hipocresía, nada se ha escrito!
Enrique Nieto Rubio
*Derechos reservados*
Colabora en imagen.
Silvia Regina Cossio Cámara.









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