**La muerte de dos corazones de Enrique.

Imagen relacionada
&
Hoy noche, aquí en Marbella, 
Una ciudad a la orilla del mar. 
Salgo de este departamento.
 Que me está matando. 
Salgo buscando las olas del mar. 
A la luz de las farolas hace frío. 
Y sopla un viento cortante. 
Mis lágrimas van cayendo.
Paso a paso, la angustia me ahoga. 
Ella, Laura Coperfi,
Una entrañable y querida amiga, 
En esta mañana, ha dejado de respirar.
Cuando se disponía a cruzar la calle, 
Un paso de cebras, un malnacido. 
Bebido hasta las trancas, 
con un deportivo de muchos miles de euros, 
Se la ha llevado, empotrada, en su delantera.
Llenando casi veinte metros de vía, de su sangre.
Ella venía a mi lado, agarraditos de la mano. 
Y se me escapó.
Algún día, soñábamos con casarnos. 
Y ya ven, se me partió el alma.
Ahora todavía noto su mano junto a la mía.
El ruido de las olas parece hablarme. 
Y entre ese ruido, su preciosa voz, 
Susurraba palabras de amor. 
Hoy ni la luna me hace guiño. 
Allá en la lejanía, sobre las olas, 
Me parece ver su silueta. 
O quizás sean mis lágrimas. 
que se mezclan con las gotas de la mar.
Triste estoy, ya no me queda nada.
Enrique Nieto Rubio. 
Derechos reservados de autor. 
autoplay=1

Comentarios

Entradas populares