..Cuento de Hadas, de Enricostro.

Sacura una princesa desterrada por su padre, que la obligó a salir del castillo.
Los consejeros del Rey le contaron, que ella filtró secretos de palacio, a un mercader, poniendo el reino en peligro.
Pero lo cierto es, que fueron las hadas porque les tenían envidia, por ser la más bella del reino.
Almeno eso le contó el duende Chillón, ¿te advierto que este duende es un lioso embustero.?
El caso es que su padre, la ha desterrado para siempre.
Así se vio perdida en el bosque y bastante asustada, pero llena de odio por lo que les habían hecho.
Este duende se paseaba por las noches, por el pueblo e iba en crispando a todos los vecinos, hasta que se armaba
Una buena, pero nadie se daba cuenta de lo malo que era, así durante muchísimos años.
La princesa con ganas de venganza se hizo
un arco y flechas y se fue de caza.

Se adentró en el reino de las hadas, para darles caza a todas, y comenzó la cacería.
Las perseguía por todos sitios, y las iba matando a todas.

Las hadas no entendían, lo que estaba pasando, ni el porqué de aquella cacería, el bosque teñido de sangre azul por todos sitios, pues las hadas jamás hicieron mal a nadie.
En una reunión de hadas, pues todo el bosque estaba sufriendo mucho, acordaron buscar un emisario para qué dialogará, con esta princesa, amargada y rencorosa.

Pero mientras se dio la alarma, de que ninguna hada estuviera suelta por el bosque,
pues era demasiado peligroso, así hasta que todo este embrollo estuviera resuelto.

El emisario buscó a esta princesa, por todo el bosque durante bastante tiempo, pues el bosque se hizo muy denso y no la encontraba.

Por fin, en una hondonada se vio al anochecer un fuego lejano y asía allí se dirigió este emisario, pero como era tan arriesgado, decidió asaltarla en la oscuridad, mientras dormía.
Atrapándola en un casa sueños, y así lo hizo.
un arco y flechas y se fue de caza.

Se adentró en el reino de las hadas, para darles caza a todas, y comenzó la cacería.
Las perseguía por todos sitios, y las iba matando a todas.

Las hadas no entendían, lo que estaba pasando, ni el porqué de aquella cacería, el bosque teñido de sangre azul por todos sitios, pues las hadas jamás hicieron mal a nadie.
En una reunión de hadas, pues todo el bosque estaba sufriendo mucho, acordaron buscar un emisario para qué dialogará, con esta princesa, amargada y rencorosa.

Pero mientras se dio la alarma, de que ninguna hada estuviera suelta por el bosque,
pues era demasiado peligroso, así hasta que todo este embrollo estuviera resuelto.

El emisario buscó a esta princesa, por todo el bosque durante bastante tiempo, pues el bosque se hizo muy denso y no la encontraba.
Por fin, en una hondonada se vio al anochecer un fuego lejano y asía allí se dirigió este emisario, pero como era tan arriesgado, decidió asaltarla en la oscuridad, mientras dormía.
Atrapándola en un casa sueños, y así lo hizo.
A la mañana siguiente, cuando alumbró el día, el emisario la interrogó por sus crímenes.
¿Soy el emisario de las hadas y quiero saber por qué estás matando a las hadas.?
Ella contestó, ¿ellas me difaman diciendo a mi padre que yo lo traicioné y por envidiosas que son, por mi belleza, eso me contó el duende Chillón.?
¿No es cierto, princesa, las hadas jamás hacen daño a nadie, como se te ocurre, ni siquiera pensar en eso, parece mentira, que no os deis cuenta, que el duende Chillón es un embustero, que solo busca los líos y conflictos?
¿Los humanos no aprenderéis nunca?
La princesa arrepentida de lo que había hecho, se echó a llorar, solo deseaba morirse por lo ocurrido.

Así, arrepentida, fue detenida, hasta el consejo de hadas, para decidir qué hacer con ella.
Ya ante el consejo de hadas y durante muchas horas, decidieron su veredicto, pues había ocasionado mucho dolor, ha las hadas y decidieron encerrarla en su castillo hasta más ver.

El REY arrepentido por lo sucedido, mandó arrestar a todo el consejo, por este hecho tan trágico para él.
Así, para la próxima ocasión, se enterarán bien de los comentarios e investigarán antes las cosas.
También decidió poner en busca y captura al duende, este duende, al verse atrapado, en su condena, suplicó al Rey su perdón, rehaciendo todas las vidas de cuantas hadas habían muerto, con el consentimiento del Rey de los duendes, que haría el hechizo de devolverles la vida a todas las haditas, y el Rey aceptó el trato. Y le hizo prometer que jamás liaría a nadie más, en todo el reino.
Pues en su mesa, había infinidades de documentos de los conflictos entre los ciudadanos.
Años después EL REY, que marchó al consejo de hadas, suplicándole que la princesa fuera liberada, pues estaba muy enferma.
Y lo hicieron, pues ya no tenía sentido su detención.
Desde aquella vez, decidió la princesa dejarse morir de hambre y de pena.
A si fue la liberaron y la princesa, decidió vivir todo su tiempo, dedicándose a las hadas, las peinaba, las bañaba y las arreglaba, y cuando estuvieran bellísimas las dejaba marchar de paseo.
Así hasta que un buen día de primavera, apareció un hermoso príncipe con su caballo, buscando una princesa que vivía con las hadas y se casaría con ella.

Enrique Nieto Rubio.
Derechos de autor.
Colabora en imágenes,
Silvia Regina Cossio Cámara.






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