..Los espíritus de Enricostro. (relatos)

Amparados en las sombras de la noche,
renacen los espíritus.
Deseosos de buscar, un cuerpo donde entrar,
para consolarse...de tanta oscuridad,
y el silencio que les rodea...
Ellos vuelan como fantasmas invisibles,
sin que nada podamos, hacer para detenerlos;
más que encomendarnos, a todos los santos,
en espera de lo mejor.
Después de la media noche,
sigilosamente por todos los rincones
de la ciudad, se dispersan…
Emulando a aquellas señoras, que por la noche,
ofrecen placer... A los más atrevidos,
a cambio de unas cuantas monedas.
Algunos espíritus, lo mismo buscan...
una presa, que sea de su agrado.
una presa, que sea de su agrado.
Para así aliviar, horas interminables;
como los son las de la muerte eterna.
Existen de todas las edades y géneros,
pues después de la vida terrenal;
ya no se cumplen más años;
los pequeños con los pequeños,
ellos pertenecen al limbo.
Los demás con cada cual.
Y como suele acontecer...
No todos son iguales;
algunos son más picarescos,
que habiendo sido varones,
que habiendo sido varones,
afanados buscan el cuerpo femenino;
quizás por su dulce aroma,
o para sentirse más cobijados.
Otros, son burlones, y gustan de cambiar,
o esconder las cosas, a diferente lugar.
Otros tantos más, son espíritus humoristas,
y buscan sacar, partido de aquellos
cuerpos afeminados, para su regocijo;
y después de esto, no queda otra...
que esperar que estas vivencias,
que esperar que estas vivencias,
no influyan en la mente.
De los demás personas.
Que han sido víctimas
de sus juegos y caprichos.
¿Al final quién sabe verdad?
Lo único certero,
es que tal cual decía mi abuela…
. Mejor es encomendarnos a Dios...
Porque la gente cuenta,
que:¡Se han visto muertos, acarrear bultos!
Enrique Nieto Rubio
*Derechos Reservados*
Colabora en imágenes,
Silvia Regina Cossio Cámara,







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